{"id":13589,"date":"2018-01-09T11:30:08","date_gmt":"2018-01-09T10:30:08","guid":{"rendered":"https:\/\/magazin.stadtsprachen.de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/"},"modified":"2020-11-27T14:09:37","modified_gmt":"2020-11-27T13:09:37","slug":"la-lengua-de-viaje-2","status":"publish","type":"stsp_text","link":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/","title":{"rendered":"La lengua de viaje"},"content":{"rendered":"<p><strong>Contribuci\u00f3n al Simposio Parataxe Puerto Berl\u00edn del 19 de mayo de 2017<\/strong><\/p>\n<p><em>(En agradecimiento a los organizadores de este Simposio, y muy especialmente a las instituciones y personas que nos sostuvieron en todos estos a\u00f1os. Y a los que ya no est\u00e1n. Para Mar\u00eda Bamberg, prodigiosa traductora del espa\u00f1ol al alem\u00e1n que muri\u00f3 el a\u00f1o pasado, cuando hab\u00eda cumplido 101 a\u00f1os.)<\/em><\/p>\n<p>Cuando la lengua se va de viaje, le pasa como a las personas. Algunas vuelven, otras no, otras encuentran un lugar donde prefieren quedarse o de donde ya no pueden partir. Sea como fuere la decisi\u00f3n, siempre hay cambios.Y de esos cambios no se vuelve. Ni la lengua ni las personas.<\/p>\n<p>En 1980 hice mi primer viaje a Europa. Llegu\u00e9 a Berl\u00edn Occidental en setiembre, hab\u00eda m\u00e1s de cien edificios ocupados, el movimiento alternativo florec\u00eda por aquellos meses, devine fot\u00f3grafa para registrar la movida de las casas ocupadas, quer\u00eda quedarme en esta ciudad, que, aunque encerrada en un muro, era un laboratorio social, art\u00edstico, diferente a todo lo que yo hab\u00eda conocido.<\/p>\n<p>Estaba convencida que no habr\u00eda otro lugar para comprender mejor el mundo que Berl\u00edn (Occidental). En menos de veinte cuadras a la redonda se respiraba la historia. El pasado de la guerra, escrito en cada calle, y en las paredes de edificios todav\u00eda no restaurados; el presente, dividido entre los dos sistemas que pugnaban por el control del mundo; y el futuro, multicultural y mestizo que yo ve\u00eda deslizarse entre los barrios y los patios de esta ciudad.<\/p>\n<p>Ven\u00eda de una residencia en Lima, donde hab\u00eda publicado <strong>Ser Mujer en el Per\u00fa<\/strong>, junto a la poeta y periodista Ana Mar\u00eda Portugal. <strong>Ser Mujer en el Per\u00fa<\/strong> fue un best seller, literatura testimonial afirmando el movimiento feminista. En Berl\u00edn pod\u00eda continuar con el tema y hacer un doctorado en el Instituto Latinoamericano con el profesor Alejandro Losada. <em>Feminismo y literatura testimonial en Am\u00e9rica Latina. Elena Poniatoswka y \u201cHasta no verte Jesus m\u00edo\u201d.<\/em> Mientras formulo el proyecto de tesis para solicitar una beca, Alejandro Losada viaja a Cuba por primera vez como Jurado del Premio Casa de las Am\u00e9ricas, y en enero de 1985 debe seguir viaje a Nicaragua para participar en un congreso. El avi\u00f3n de Cubana de Aviaci\u00f3n que lo llevaba explot\u00f3 apenas decolar de La Habana, todos los pasajeros murieron. Alejandro Losada entre ellos. Fue el invierno berlin\u00e9s m\u00e1s fr\u00edo que recuerdo: 20 grados bajo cero durante semanas, la nieve cubr\u00eda la ciudad, los autos apenas se atrev\u00edan por las calles, el silencio era espeso. Me hab\u00eda quedado sin profesor, con una tesis incipiente, sin beca&#8230;me enferm\u00e9, infecci\u00f3n de ovarios, estuve tres semanas en el hospital. Cuando me dieron de alta abandon\u00e9 la tesis, decid\u00ed sacar mis ficciones del caj\u00f3n y ser escritora.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a escribir. Sistem\u00e1ticamente. Cuentos, historias cortas, cort\u00edsimas, -entonces todav\u00eda no se hablaba del microrrelato como g\u00e9nero-, poemas&#8230;y cr\u00f3nicas. Cr\u00f3nicas sobre el hundimiento de un barco llamado <em>Amor<\/em> en el Spree de Berl\u00edn, sobre el feminismo alem\u00e1n, sobre el destino de un cheque enviado a \u201cBerl\u00edn\u201d, ciudad que hab\u00eda por dos, en dos estados diferentes, y a treinta a\u00f1os luz de online banking. Muchas de esas cr\u00f3nicas componen hoy el libro <strong>Mi Berl\u00edn<\/strong>. Pero entonces eran textos escritos para publicar en peri\u00f3dicos y revistas. \u00a1Que si se publicaban me los pagaban!<\/p>\n<p>Mis cr\u00f3nicas son, casi siempre, una mirada sobre lo cotidiano, lo min\u00fasculo, el detalle, al margen de los as\u00ed llamados grandes acontecimientos. Incluso, cuando he abordado los grandes acontecimientos, mi mirada se centra en lo peque\u00f1o, en el borde, lo invisible. En el zapato que queda en el sendero mientras los asesinos arrastran a Rosa Luxemburgo hasta su muerte; en el muchacho que se sube al muro e inaugura un nuevo mundo la noche del 9 de noviembre de 1989; en el soldado ruso que en 1991, despechado por amor, se monta en un tanque, huye del destacamento en Bernau, y llega a Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Las primeras cr\u00f3nicas, publicadas a mediados de los a\u00f1os ochenta, estaban escritas a m\u00e1quina y fueron enviadas por correo. Y ni hablar de las traves\u00edas que \u00e9so significaba hace m\u00e1s de un cuarto de siglo. Un env\u00edo postal desde Alemania a Per\u00fa, o a M\u00e9xico, o Bolivia, pod\u00eda demorarse diez, quince d\u00edas, un mes, en llegar a destino. O nunca. Y si llegaba, pero su destinatario no ten\u00eda inter\u00e9s alguno en responder, publicar, y menos a\u00fan corresponder con un honorario, entonces el silencio.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os de extranjera en Berl\u00edn (Occidental) fui conformando una red de medios para publicar textos en Colombia, Argentina, Nicaragua, Bolivia, M\u00e9xico&#8230;y al mismo tiempo era parte de una red de escritores en Europa, en la di\u00e1spora de la lengua madre, con quienes intercambi\u00e1bamos cartas, postales, folletos, libros.<\/p>\n<p>A mediados de los noventa, cuando la ciudad ya estaba en modo transformaci\u00f3n permanente, y ya hab\u00eda fax, -\u00bfse acuerdan todav\u00eda lo que era un fax?- partimos con mi familia a Buenos Aires. Despu\u00e9s de veinte a\u00f1os regresaba a mi pa\u00eds de origen. Registr\u00e9 este regreso en otro libro pero no voy a hablar de \u00e9l ahora, sino de mi necesidad de <em>explicar y traducir<\/em> la ciudad donde hab\u00eda vivido tantos a\u00f1os y que se hab\u00eda convertido en un s\u00edmbolo: Berl\u00edn.<\/p>\n<p>As\u00ed se fue esbozando <strong>Berl\u00edn es un cuento<\/strong>, la novela donde Berl\u00edn de los ochenta parece un invento de Melqu\u00edades, una excursi\u00f3n a lo real maravilloso de una ciudad que hab\u00eda sido dos, laboratorio de m\u00faltiples revoluciones, y contrarrevoluciones tambi\u00e9n, tan alejada de los estereotipos con que se catalogaba a \u201clo alem\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Rio Reiser y Walter Benjamin, Nina Hagen y Mackie Messer, los alternativos y el movimiento de ocupantes de casas, Rudi Duschke y Rosa Luxemburgo&#8230; en BsAs yo extra\u00f1aba Berl\u00edn y la escrib\u00eda.<\/p>\n<p>La novela de Berl\u00edn se public\u00f3 por primera vez en Argentina hace exactamente una d\u00e9cada. Ahora, diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, -mes m\u00e1s o menos-, si los dioses del apoyo a la traducci\u00f3n nos conceden un \u201cs\u00ed\u201d bien positivo, se publicar\u00e1 en alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero entre las cr\u00f3nicas de <strong>Mi Berl\u00edn<\/strong> y la novela <strong>Berl\u00edn es un cuento<\/strong>, se fue gestando un embarazo m\u00faltiple.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os hab\u00eda conocido a caminantes de la escritura, a algunos solamente por correspondencia. Residentes en Suecia, Inglaterra, Italia, Francia, Alemania, que, a pesar del tiempo de vivir en pa\u00edses con otros idiomas, segu\u00edan escribiendo ficciones en su lengua materna, el espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>En la vida cotidiana compart\u00edan la lengua del pa\u00eds de acogida, manten\u00edan relaciones estrechas con las literaturas en ese idioma, y su mirada se nutr\u00eda tambi\u00e9n -y muy especialmente- de la convivencia con esos idiomas. Necesitaba un espacio donde reunir a aquella gentes de la escritura como yo, migrantes, viajeros, exiliados. N\u00f3madas. Originarios de diferentes pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, distintas generaciones, diversas ciudades de residencia. Necesitaba inventar un corpus que nos contuviera.<\/p>\n<p><strong>Vivir en otra lengua es la experiencia de la literatura moderna<\/strong>: escribi\u00f3 el argentino Ricardo Piglia.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de traducir y traducirse en confluencias, desencuentros y canjes con la lengua local.<\/p>\n<p>La aventura de habitar una lengua en tr\u00e1nsito, viajera, intrusa. Siempre fronteriza.<\/p>\n<p>As\u00ed naci\u00f3 la antolog\u00eda <em><strong>Vivir en otra lengua<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p>Una selecci\u00f3n de 7 escritoras y 7 escritores de la di\u00e1spora residentes en pa\u00edses europeos. De Alemania Teresa Ruiz Rosas, peruana, residente en Colonia, y los berlineses Luis Pulido Ritter de Panam\u00e1, Luis Fayad, de Colombia, David Hern\u00e1ndez, de el Salvador, Omar Saavedra Santis, de Chile. Hace diez a\u00f1os. Primera edici\u00f3n en Argentina, con una tirada de 8000 ejemplares. Agotada. Segunda edici\u00f3n en Espa\u00f1a 2010. Y ahora, con Lucas Ruiz, escritor malague\u00f1o residente en Dinamarca, estamos gestando un <em>Vivir en otra lengua<\/em> con una selecci\u00f3n de escritores espa\u00f1oles en la di\u00e1spora de la lengua en Europa. Muchos motivos para festejar la d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Para terminar una evocaci\u00f3n, que es tambi\u00e9n una reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p>En 1963, en este mismo lugar, daba una conferencia Witold Gombrowicz, invitado por el Literarisches Colloquium. Era su primer viaje a Europa despu\u00e9s de 24 a\u00f1os de exilio en Argentina.<\/p>\n<p>Witold Gombrowicz, escritor polaco, a sus treinta y cinco a\u00f1os, hab\u00eda emprendido un viaje por el mundo, y el barco que lo llevaba toc\u00f3 puerto en BsAs en 1939 cuando Hitler invad\u00eda Polonia. Gombrowicz desembarc\u00f3 en un exilio involuntario y se qued\u00f3 en Argentina, all\u00ed public\u00f3 la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de <strong>Ferdydurke<\/strong>, su novela sat\u00edrica y experimental que ya hab\u00eda editado en su pa\u00eds. La traducci\u00f3n fue realizada al alim\u00f3n por un grupo de parroquianos habitu\u00e9 de los billares de un bar de la calle Corrientes que desconoc\u00edan el idioma polaco, junto a su autor, que hablaba un castellano elemental, y estuvo dirigida por un cubano, el gran Virgilio Pi\u00f1era, entonces todav\u00eda un desconocido. Como Gombrowicz.<\/p>\n<p>Witold escribi\u00f3 todo el resto de su obra en Argentina, siempre en su lengua materna, el polaco. En sus a\u00f1os de exilio y pobreza en BsAs s\u00f3lo unos pocos iniciados lo conocieron. Hoy la literatura argentina lo considera uno de los suyos. Fundante de otra forma de mirar, producir, crear.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Piglia <strong>\u201eLa novela argentina ser\u00eda una novela polaca. Traducida a un espa\u00f1ol futuro, en un caf\u00e9 de BsAs, por una banda de conspiradores liderada por un conde ap\u00f3crifo.\u201c<\/strong><\/p>\n<p>Y si leen el <strong>Diario Argentino<\/strong> de W. Gombrowicz sentir\u00e1n, como yo, c\u00f3mo ese pa\u00eds marc\u00f3 la mirada y la producci\u00f3n de Witold para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contribuci\u00f3n al Simposio Parataxe Puerto Berl\u00edn del 19 de mayo de 2017 (En agradecimiento a los organizadores de este Simposio, y muy especialmente a las instituciones y personas que nos sostuvieron en todos estos a\u00f1os. Y a los que ya no est\u00e1n. Para Mar\u00eda Bamberg, prodigiosa traductora del espa\u00f1ol al alem\u00e1n que muri\u00f3 el a\u00f1o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":7034,"template":"","categories":[26,12],"class_list":["post-13589","stsp_text","type-stsp_text","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-issue-5","category-non-fiction"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La lengua de viaje - stadtsprachen<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:locale:alternate\" content=\"de_DE\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La lengua de viaje - stadtsprachen\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Contribuci\u00f3n al Simposio Parataxe Puerto Berl\u00edn del 19 de mayo de 2017 (En agradecimiento a los organizadores de este Simposio, y muy especialmente a las instituciones y personas que nos sostuvieron en todos estos a\u00f1os. Y a los que ya no est\u00e1n. Para Mar\u00eda Bamberg, prodigiosa traductora del espa\u00f1ol al alem\u00e1n que muri\u00f3 el a\u00f1o [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"stadtsprachen\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/Stadtsprachen\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-11-27T13:09:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/img081.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1667\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1023\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@stadtsprachen\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"8 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/\",\"name\":\"La lengua de viaje - stadtsprachen\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/img081.jpg\",\"datePublished\":\"2018-01-09T10:30:08+00:00\",\"dateModified\":\"2020-11-27T13:09:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/img081.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/img081.jpg\",\"width\":1667,\"height\":1023},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/text\\\/la-lengua-de-viaje-2\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Startseite\",\"item\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Texts\",\"item\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/en\\\/text\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"La lengua de viaje\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/\",\"name\":\"stadtsprachen\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#organization\",\"name\":\"stadtsprachen\",\"url\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/cropped-logo_stadtsprachen_taubenblau.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/cropped-logo_stadtsprachen_taubenblau.png\",\"width\":512,\"height\":512,\"caption\":\"stadtsprachen\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/stadtsprachen.de\\\/de\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/Stadtsprachen\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/stadtsprachen\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/berlinerliterarischeaktion\\\/\",\"https:\\\/\\\/mastodon.social\\\/@BerlinerLiterarischeAktion\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La lengua de viaje - stadtsprachen","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"La lengua de viaje - stadtsprachen","og_description":"Contribuci\u00f3n al Simposio Parataxe Puerto Berl\u00edn del 19 de mayo de 2017 (En agradecimiento a los organizadores de este Simposio, y muy especialmente a las instituciones y personas que nos sostuvieron en todos estos a\u00f1os. Y a los que ya no est\u00e1n. Para Mar\u00eda Bamberg, prodigiosa traductora del espa\u00f1ol al alem\u00e1n que muri\u00f3 el a\u00f1o [&hellip;]","og_url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/","og_site_name":"stadtsprachen","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/Stadtsprachen","article_modified_time":"2020-11-27T13:09:37+00:00","og_image":[{"width":1667,"height":1023,"url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/img081.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@stadtsprachen","twitter_misc":{"Est. reading time":"8 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/","url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/","name":"La lengua de viaje - stadtsprachen","isPartOf":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/img081.jpg","datePublished":"2018-01-09T10:30:08+00:00","dateModified":"2020-11-27T13:09:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/#primaryimage","url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/img081.jpg","contentUrl":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/img081.jpg","width":1667,"height":1023},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/text\/la-lengua-de-viaje-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Startseite","item":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Texts","item":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/text\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"La lengua de viaje"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#website","url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/","name":"stadtsprachen","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#organization","name":"stadtsprachen","url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/cropped-logo_stadtsprachen_taubenblau.png","contentUrl":"https:\/\/stadtsprachen.de\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/cropped-logo_stadtsprachen_taubenblau.png","width":512,"height":512,"caption":"stadtsprachen"},"image":{"@id":"https:\/\/stadtsprachen.de\/de\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/Stadtsprachen","https:\/\/x.com\/stadtsprachen","https:\/\/www.instagram.com\/berlinerliterarischeaktion\/","https:\/\/mastodon.social\/@BerlinerLiterarischeAktion"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/stsp_text\/13589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/stsp_text"}],"about":[{"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/stsp_text"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/stsp_text\/13589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14134,"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/stsp_text\/13589\/revisions\/14134"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}