{"id":20724,"date":"2023-12-04T17:25:00","date_gmt":"2023-12-04T16:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/?post_type=stsp_text&#038;p=20724"},"modified":"2023-11-30T18:29:11","modified_gmt":"2023-11-30T17:29:11","slug":"el-piso-54","status":"publish","type":"stsp_text","link":"https:\/\/stadtsprachen.de\/en\/text\/el-piso-54\/","title":{"rendered":"El piso 54"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre a mitad de la madrugada despertaba como una son\u00e1mbula quit\u00e1ndose el aleteo de p\u00e1jaros invisibles que parec\u00edan sobrevolar fuera del sue\u00f1o. Esta vez se acerc\u00f3 a la ventana para ver si el callej\u00f3n estaba vac\u00edo. Muy a lo lejos se pod\u00eda ver la c\u00fapula de la iglesia y el humillo de las f\u00e1bricas que todav\u00eda no hab\u00edan cerrado y acaso percibi\u00f3 aquel entorno lejano y oxidado, con un par de sombras que paseaban como bultos arrastrando sus propias desidias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar del rostro cadav\u00e9rico y el cuerpo escurrido se pod\u00eda ver en sus rasgos que hab\u00eda sido una mujer bella antes de los veintitr\u00e9s. Ya hace algunos a\u00f1os el hijo del sastre la hab\u00eda dejado por una estudiante de enfermer\u00eda del Hospital General. Ten\u00eda un mes de embarazo y no le quiso decir nada. Tal vez era mejor as\u00ed. A los hombres no se les retiene con una panza llena \u2013se dec\u00eda as\u00ed misma-. Pero ahora en aquel lugar abandonado que parec\u00eda perder un escombro todos los d\u00edas, sent\u00eda que su vida era tragada lentamente por el polvo y la desolaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un manto de luz gris\u00e1cea barri\u00f3 el cuarto y Almudena escuch\u00f3 a lo lejos el sonido de una corriente de agua, parec\u00eda algo que se acercaba y crey\u00f3 tenerlo pegadito al o\u00eddo. El peque\u00f1o Jos\u00e9 la miraba desde una esquina del cuarto. Solo ten\u00eda puesta una camisa ra\u00edda y estaba desnudo del dorso a los pies. Se llev\u00f3 los dedos ennegrecidos a la boca y pregunt\u00f3 en un susurro que solo Almudena entend\u00eda: \u00bfy qu\u00e9 vamos a comer hoy mam\u00e1? Almudena se acerc\u00f3 para arroparlo, ten\u00eda los pies helados as\u00ed que los frot\u00f3 varias veces con sus huesudas manos. Todav\u00eda hay una troza de pan: eso vamos a comer. El peque\u00f1o Jos\u00e9 agach\u00f3 el rostro en su hombro y le dijo que no quer\u00eda comer eso, pero Almudena lo retir\u00f3 lentamente y se levant\u00f3 a traer el \u00fanico objeto que permanec\u00eda sobre aquella estanter\u00eda agujereada al costado de la ventana: una caja de cart\u00f3n con restos de un d\u00eda anterior. El peque\u00f1o se qued\u00f3 sentado en el colch\u00f3n y Almudena acerc\u00f3 una lata con agua de lluvia que permanec\u00eda en el suelo. Moj\u00f3 el pan tieso un par de veces y lo acerc\u00f3 a los labios secos del ni\u00f1o antes que cayera doblado del sue\u00f1o. Luego mir\u00f3 su cuerpo tendido sobre aquella superficie borrosa y pens\u00f3 que hab\u00eda mejores lugares para un ni\u00f1o. Pens\u00f3 en un cuarto c\u00e1lido, en un taz\u00f3n de sopa, una mudada, un juguete y un libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente el peque\u00f1o volvi\u00f3 a preguntar por la comida, pero Almudena no sab\u00eda qu\u00e9 decirle. La caja estaba vac\u00eda. Ella sinti\u00f3 que la luz gris de d\u00edas anteriores se repet\u00eda indefinidamente y que el sol no se asomar\u00eda nunca. Pero el peque\u00f1o Jos\u00e9 insisti\u00f3 con cierto desgano: \u00bfy qu\u00e9 vamos a comer hoy mam\u00e1? Almudena suspir\u00f3 finalmente y respondi\u00f3 agotada. Pues lo \u00fanico que queda en la caja: aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peque\u00f1o Jos\u00e9 la mir\u00f3 con incredulidad y empez\u00f3 a re\u00edr como no lo hac\u00eda hace mucho. Almudena redescubri\u00f3 el rostro nuevo de su peque\u00f1o y le pidi\u00f3 a Dios que lloviera para tener algo que tomar. As\u00ed pasaron un tiempo muy largo entre los escombros, ella mirando tras los cristales el cielo cenizo, Jos\u00e9 acurrucado matando el ruido de la panza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una s\u00e1bana ro\u00edda cubr\u00eda el cuerpo de Almudena cuando despert\u00f3 entre aquella humedad helada. Sent\u00eda el cuerpo tieso y not\u00f3 que el peque\u00f1o no estaba. Se levanto, intentando despabilarse de aquel extra\u00f1o sue\u00f1o de crucifijos y noches eternas. En el cuarto contiguo, tambi\u00e9n vac\u00edo, estaba el peque\u00f1o jugando en el suelo. El olor de aquel hongo verdusco en las paredes carcom\u00eda el ambiente. \u00bfQu\u00e9 tienes all\u00ed? \u2013pregunto Almudena\u2013 y Jos\u00e9 hizo una casita con sus manos. Cuando las quit\u00f3 para darle una sorpresa, un escarabajo de un verde platinado apareci\u00f3 cerrando y abriendo sus mand\u00edbulas. Almudena se estremeci\u00f3 levemente pero con disimulada inmediatez repuso: \u00bfqu\u00e9 maravilla es \u00e9sa Jos\u00e9?.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Un escarabajo mam\u00e1. Solo estoy jugando con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Es muy lindo hijo, y se puede saber d\u00f3nde lo encontraste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Me lo regalaron unos ni\u00f1os que viven aqu\u00ed al lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; De qu\u00e9 hablas, qu\u00e9 ni\u00f1os. Aqu\u00ed no viene nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; S\u00ed mam\u00e1, tocaron la puerta y como no despertabas yo fui a abrir y me dieron el escarabajo. Almudena mir\u00f3 al peque\u00f1o para ver si no le ment\u00eda, pero all\u00ed estaba la prueba, moviendo sus patas filosas entre sus diminutos dedos y qu\u00e9 m\u00e1s daba, lo \u00fanico que le preocupaba es que alguien supiera que estaban all\u00ed arriba y previniera a las autoridades. Quiz\u00e1 era otra familia, igual que ellos, escondi\u00e9ndose mientras pasaba todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peque\u00f1o Jos\u00e9 le apret\u00f3 el lomo al animalito, le presionaba las alas que in\u00fatilmente intentaban abrirse, mir\u00f3 de reojo a su madre y dijo: solo que no comen insectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfEntonces qu\u00e9 comen?.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Carne mam\u00e1, los ni\u00f1os me dijeron que comen solo carne, que no les gusta otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Almudena lo mir\u00f3 rabiosa: y de d\u00f3nde vamos a sacar carne si apenas tenemos algo que llevarnos a la boca. Entonces el peque\u00f1o Jos\u00e9 baj\u00f3 la mirada y peg\u00f3 un suspiro muy largo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Mira hijo, lo que podemos hacer es darle al escarabajo lo que nosotros comamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Y qu\u00e9 es eso mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; T\u00fa ya sabes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfY si vienen m\u00e1s escarabajos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Pues tambi\u00e9n les damos lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; S\u00ed, dijo repuesto el peque\u00f1o Jos\u00e9, mientras sosten\u00eda el robusto cuerno del escarabajo con la punta de los dedos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un trozo de cielo oscuro se miraba desde aquel hueco en el techo. Almudena divis\u00f3 muy a lo lejos una estrella y bajo aquellas condiciones le confort\u00f3 el alma. Deambul\u00f3 unos minutos por los cuartos vac\u00edos y se qued\u00f3 en el ba\u00f1o sentada en el desvencijado inodoro que parec\u00eda hundirse en las grietas del suelo. Sinti\u00f3 en los pies el hilo fr\u00edo de la madrugada y se agach\u00f3 para ver de d\u00f3nde ven\u00eda aquella corriente. Encontr\u00f3 un agujero del tama\u00f1o de una bola de billar justo al pie de la ducha. Desde aquella mirilla se pod\u00eda ver toda la ciudad en escombros, la tenue luz de algunos fogones apag\u00e1ndose en los toneles, la espesa neblina que caminaba sobre los tejados, los postes encumbrados entre pendulares cables y la luna como la mitad de una u\u00f1a ba\u00f1ando los tendederos que se mec\u00edan entre lomas pedregosas. Almudena, tan dada a lo imposible como era, pens\u00f3 que esa diminuta vista era lo m\u00e1s cercano a la mirilla de una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica y record\u00f3 aquella m\u00e1quina que un d\u00eda le mostr\u00f3 el hijo del sastre. Algo quer\u00eda salir de sus ojos, pero le fue imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un gato maull\u00f3 en la oscuridad de la calle. El sonido ven\u00eda de muy lejos. De pronto aquel agujero que anunciaba la ciudad se volvi\u00f3 totalmente oscuro, Almudena quit\u00f3 el rostro inmediatamente y vio salir un escarabajo. Pens\u00f3 que era el mismo que Jos\u00e9 le hab\u00eda ense\u00f1ado un d\u00eda anterior, pero le pareci\u00f3 m\u00e1s robusto.&nbsp; De igual forma lo tom\u00f3 del lomo y lo coloc\u00f3 dentro de un frasco de vidrio con una notable rajadura en la boquilla. Cuando se dio cuenta otros visitantes entraban por aquel agujero terroso. Almudena ya no se agach\u00f3 para corroborar si detr\u00e1s ven\u00edan m\u00e1s, porque el traqueteo de sus mand\u00edbulas anunciaba el eco nocturno de una gavilla. Almudena corri\u00f3 al cuarto donde Jos\u00e9 dorm\u00eda y lo tom\u00f3 en sus brazos, pero cuando quiso salir de la habitaci\u00f3n el cuerpo de los animales que ahora le parec\u00edan incontables le cerraban el paso y resonaban como diminutos cascos de batalla acerc\u00e1ndose a la cama. Cuando el ni\u00f1o despert\u00f3 en un resuello, un manto negro cubr\u00eda todo el suelo y sub\u00eda las paredes. Se acurruc\u00f3 al cuerpo de su madre y sinti\u00f3 que temblaba. Almudena mir\u00f3 la ventana entreabierta, respir\u00f3 hondo y apret\u00f3 a su peque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vecina que llam\u00f3 primero a la polic\u00eda y luego a los bomberos esa madrugada, dijo que nunca hab\u00eda visto una plaga de esos animales en el barrio y que ella recordara, tampoco en la ciudad. Con seguridad hicieron nido en el \u00faltimo piso, tomando en cuenta que ese edificio estaba abandonado desde tiempos muy remotos y era el \u00fanico escondrijo posible. Asegur\u00f3 que sal\u00edan con un orden aterrador de la alcantarilla y formaban una hilera en las gradas, as\u00ed que cuando escuch\u00f3 que ca\u00edan de las ventanas, haciendo un estruendo terrible con las pinzas mientras se desparramaban en el callej\u00f3n, se entr\u00f3 corriendo a su casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la Asociaci\u00f3n de control sanitario del distrito limpi\u00f3 el lugar, solo mencion\u00f3 en su informe la necesidad de incorporar otro numeral en la cl\u00e1usula de plagas y en un p\u00e1rrafo escueto&nbsp; escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En el \u201ccallej\u00f3n de los Infantes\u201d n\u00famero 6 se extermin\u00f3 una plaga de insectos en un apartamento abandonado de setenta y cinco metros cuadrados, con el piso roto, las ca\u00f1er\u00edas inservibles y donde solo se encontr\u00f3 un colch\u00f3n ro\u00eddo, una estanter\u00eda atestada de termitas y una caja vac\u00eda. Todo fue incinerado lejos del lugar del siniestro.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre a mitad de la madrugada despertaba como una son\u00e1mbula quit\u00e1ndose el aleteo de p\u00e1jaros invisibles que parec\u00edan sobrevolar fuera del sue\u00f1o. Esta vez se acerc\u00f3 a la ventana para ver si el callej\u00f3n estaba vac\u00edo. 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